Gabriela Díaz

Cuando llegaron los trabajadores al sitio de la protesta, la GNB los esperabaFoto: Daniel Olivares
Guanta.- Como un acto de intimidación e incitación por parte de la Junta de Transición fue interpretada por los trabajadores de la planta Cementos de Venezuela, antigua Cemex, la presencia de un piquete de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) desde las 4:00 de la mañana de este miércoles frente a los portones de la instalación fabril, ubicada a la salida de Guanta, en el sector Pertigalete.
A las 6:00 am de ayer, cuando la representación de unos 500 trabajadores de los 1.400 que declararon el pasado 1° de abril la emergencia laboral de la planta, llegó a la concentración se encontró con la barrera de efectivos apertrechados con equipos antitrauma: coderas, rodilleras, chalecos antibalas, rolos, cascos y escudos antimotines.
Dos camiones de la GNB custodiaban las instalaciones de la cementera, con el teniente coronel José Camacaro a la cabeza. La meta era mantener el paso libre para la entrada y salida de camiones que hacen los despachos de cemento e impedir que los manifestantes se alzaran o trancaran la carretera nacional.
No obstante, los trabajadores subrayaron que la protesta era pacífica. A tempranas horas sí se impidió el acceso temporalmente a la empresa, pero al poco tiempo los huelguistas se mantuvieron concentrados sin interrumpir el paso de gandolas. Junto con los 500 trabajadores estaban 27 de los obreros despedidos el pasado 1° de mayo y quienes eran contratados del área del comedor.
90% de las operaciones de la planta estuvo paralizado durante todo el miércoles. Sólo fluyeron los despachos y se mantuvieron los hornos y molinos prendidos por previsiones técnicas y de seguridad.
Reclamos colectivos
“Este es un acto de incitación a la protesta porque despidieron a estos trabajadores con 2 y 6 años de labores en Cemex, contraviniendo el decreto presidencial de inamovilidad laboral de todos los que se desempeñan en la industria”, dijo Luis Chaparro, directivo del Sindicato de Trabajadores del Cemento en Anzoátegui (Sintracea).
La agrupación sindical hizo la concentración para exigir que los 27 cesanteados sean reenganchados y que la Junta de Transición de la compañía nacionalizada en 2008 les pague el 45% de aumento salarial como empleados públicos que son, que se les aumente el cesta ticket a Bs.F 1.000 (reciben Bs.F 273 mensuales), el ajuste del seguro de HCM y cumplimiento de las normas de seguridad laboral, comentó José Sabino, secretario general de Sintracea.
“Los únicos responsables de lo que pueda pasar aquí son los miembros de la Junta de Transición, por negarse a recibir a los trabajadores y discutir los beneficios colectivos. En lugar de eso, nos mandan a la GNB para intimidarnos”, dijo.
Hasta entrada la noche se mantuvo la GNB custodiando las instalaciones. Esto mientras se celebraba una reunión en la planta entre los trabajadores, el abogado de la Junta de Transición, Mario Aquino, y el directivo Julio Millán. Se acordó un plazo de cinco días para que la junta responda por el caso de los 27 despedidos. “Sobre nuestros otros reclamos no hubo pronunciamiento”, informó Sabino vía telefónica. No se anunció paralizaciones para hoy.
Al ser consultado sobre esta crisis dentro de la cementera, el alcalde del municipio Guanta, Jhonnathan Marín, se ofreció para mediar en el conflicto, siempre y cuando los trabajadores no paren las actividades. “No vamos a aceptar que se paralice la producción de cemento".